lunes, 31 de diciembre de 2012

Deportista que Piensa, saca Ventaja

El Deportista Top moderno esta lejos de los escándalos, se cuida, trabaja duro, cultiva el perfil bajo y sobre todo, piensa. El modelo del Deportista Top ha cambiado mucho en los últimos años: Messi, Federer, Ginóbili y Scola son solo algunos ejemplos que sirven para sostener esta afirmación. Lejos del ruido, cerca del interior, de las raíces en las que el talento se desarrolla.
Deportista que piensa, saca ventaja. 
¿Qué Piensa? Uf, tantas cosas...
Piensa situaciones de juego o entrenamiento para potenciar el rendimiento. Con los famosos "Tres Partidos" como método de cabera o similares. Porque pensando en frio planifica, corrige, se nutre en aspectos de juego.
Piensa para conseguir información acerca de cuidados personales, entrenamiento, alimentación y demás. Porque nutrir sus conocimientos en lo que respecta a todo lo inherente a su profesión lo ayuda para tener mas y mejores herramientas para desarrollar su labor (manejo de la prensa, del dinero, inversiones, etc).
Piensa para cultivarse y aprender cosas que tengan que ver con todo lo que rodea a su profesión para, entre otras cosas, poder controlar el entorno para que no le juegue en contra.
Piensa para saber como o a quien recurrir para aprender a controlar la ansiedad competitiva o el estres que viene con la actividad deportiva.
No es tan dificil, y es terriblemente necesario para poder disfrutar plenamente de la actividad deportiva. Decimos siempre que el deporte nace de una cuestión lúdica, y cuando el deportista, top o el amateur, dejan de disfrutar cuando entran a la cancha, algo importante, clave, vital, está fallando.
Deportista que Piensa, saca Ventaja, si. Y a pensar, como a todo en la vida, hay que aprender. No dejes de Pensar, ni subestimes tu capacidad para hacerlo.
 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

"Ojalá" vs. "Voy a..."

¿A quién alguna vez no se le escapó un "Ojalá..." en la previa de una competencia deportiva? Todos alguna vez utilizamos esta expresión de deseos, cuando en realidad, si estuvieramos cien por ciento convencidos de cómo nos preparamos y qué pensamos hacer a la hora de saltar a la pista / cancha, sería más correcto decir "Hoy voy a ... romperla, ganar o lo que fuera". El lenguaje condiciona y darle un lugar preponderante al "Ojalá" por sobre el "Voy a..." es, en cierta forma, poner la responsabilidad de rendir bien en un factor externo, en lugar de en nuestras manos, que es donde debería estar esa responsabilidad.
Hacete dueño de tus actos, de tu preparación y de tu rendimiento. Tachá el "Ojalá" de tu diccionario, o al menos tratá de saltearte la hoja más seguido.
"El deportista por encima de las circunstancias fortuitas. El trabajo y la preparación por encima de situaciones mágicas. La convicción más allá de la suerte"
.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Nueva Casilla de Correo

"El Psicólogo del Club" tiene nueva casilla de email para Pedidos. A partir de ahora, si querés conseguir tu ejemplar dél libro manda un correo electrónico a:
PEDI TU EJEMPLAR DE "EL PSICOLOGO DEL CLUB" A

lunes, 19 de noviembre de 2012

¿Por Qué se Cae un Candidato?

Equipos que llegan a paso firme hasta la punta y, de una fecha para otra entran en un tobogán que los baja de la cima. Equipos que  hacen gala de un juego sólido, contundente, y de repente sufren un traspié inesperado que los hunde en un mar de dudas. La pregunta siempre es la misma: ¿Por qué se cae un “Candidato”?
¿El equipo se olvidó de un día para otro el libreto que lo puso en los primeros planos? ¿Los rivales descubrieron sus secretos y se acabó la magia de golpe?
Razones puede haber miles, pero a la hora de buscar un factor común, sin lugar a dudas hay que empezar a buscarlas en el “factor humano”.
Cuando un equipo se manca un par de fechas antes del final, las razones suelen apuntar a la presión y en especial a aquellos que no la pudieron manejar, con los Jugadores y el DT en la mira, claro.
La Presión… ¿Qué es la Presión? La Presión es una construcción absolutamente subjetiva, que tiene directa relación con la manera en que cada uno decodifica el estimulo externo. Así, ante la misma situación (una hinchada cantando o estar a dos partidos del final del torneo y del titulo, por ejemplo) un jugador sentirá un plus de energía, mientras que otro, por el contrario, puede sentirse demasiado comprometido con ese aliento y lucir atado.
Se puede leer en las páginas de “El Psicólogo del Club”: Cuando la presión nos desborda, nuestra capacidad de análisis y observación de la realidad se achican considerablemente, provocando que nuestra percepción de algunos hechos no sea del todo confiable, porque inconscientemente nos empezamos a enfocar en el lado oscuro o negativo de las cosas, y no en aquello que puede servirnos como disparador positivo.
Muchos, ante la crisis, piensan: ¿Y ahora cómo salimos? La crisis, en ese momento, ya está instalada y seguramente, el campeonato se perdió. Buscamos soluciones cuando el agua nos tapa, sin darnos cuenta que se podrían prevenir.
¿Cómo? Y, si el problema está en el “factor humano”, aprendiendo a trabajar sobre esas estructuras para fortalecer individual y colectivamente al grupo para que llegue fuerte a los momentos de tensión, y así la presión no contribuya a la temida situación de “Fuera de Foco”.
Y eso, generalmente, suele ser tarea del Psicólogo, ya que no todos los Entrenadores tienen la capacidad o formación necesarias para anticipar este tipo de cuestiones; y a aquellos que si tal vez la tienen, muchas veces les falta tiempo o energía para ocuparse de las vivencias de sus jugadores. Entonces… ¿Por qué no pedir ayuda y sumarle una pata más a tu equipo de trabajo?
Patear para adelante es propio de la condición humana. ¿Para que preocuparme hoy? Pero lo cierto es que esas preocupaciones o temas que dejamos para otro momento porque ahora estamos arrancando o “en la buena”, a veces se nos vienen en contra cuando la realidad nos sorprende con un resultado inesperado o adverso. ¿Por qué esperar a perder el campeonato para lamentarnos de la pérdida de control o lamentarnos de no haber apostado por la prevención?
 
Germán Diorio
Psicólogo - Especialista en Deportes
@germandiorio

lunes, 5 de noviembre de 2012

Reparto de Responsabilidades

En un país resultadista en el que se ha hecho cultura el pasarle la pelota al de al lado, una de las conductas más comunes en los grupos deportivos es exigirle a los más grandes, más reconocidos o mejor remunerados, que se carguen el equipo al hombro. Y en cierta forma, está bien. Por algo son más grandes, más reconocidos o mejor remunerados, ¿no?
Pero, ¿qué pasa cuando, por alguna razón, el funcionamiento se resiente, los “grandes o lo que fuera” no rinden en la medida de lo esperado y los resultados no se dan? La Psicología y, más aún, la dinámica de este tipo de grupos, no son una ciencia exacta, pero más de una vez nos encontramos con un equipo que, al perder sus puntos de referencia, pierde la brújula dentro de la cancha y empieza a fallar en los momentos críticos, precisamente, porque los “grandes, reconocidos o mejor pagos”, que son quienes supuestamente tienen que hacerse cargo de esos trances, no toman las mejores decisiones.
Inmediatamente, los opinadores de turno, tirarán frases como “es un pecho frío, no puede fallar en un momento así”, “con lo que gana este muchacho”, “¿qué le pasa, le tiembla el pulso cuando tiene que liquidar el partido?”, etc, etc…
Sentencias que, aunque no lleguen a oídos de los “grandes, reconocidos o mejor pagos”, están ahí, flotando en el ambiente, y empiezan a generar el efecto bola de nieve, que desencadena que: el jugador que está o se siente presionado, se propone tomar la próxima última pelota, pero cuando la tiene vuelve a sentir todo el peso del equipo sobre sus hombros y vuelve a fallar, vuelve a escuchar los murmullos (que a veces son insultos, silbidos y demás), su propio autoreproche, los retos de su entrenador, las caras de preocupación de sus compañeros, la queja de algún dirigente y tantas otras cosas más… Así, hasta que le llegue el momento de volver a tener una nueva última bola, en la que el peso acumulado seguramente volverá a jugarle en contra.
Piense… Situaciones como estas se dan a diario en equipos de todos los deportes. 
A veces, las menos, el “grande, reconocido o mejor pago” tiene la suerte de acertar una de esas pelotas decisivas, y el efecto sanador del acierto le quita mágicamente el peso de los hombros, por lo que todo vuelve a la normalidad, porque el grupo vuelve a asentarse sobre sus basamentos naturales. Pero en la mayoría de los casos, no hay acierto salvador ni sanador, y la bola de nieve se hace más y más grande.
Y ahí los opinólogos apuntan hacia otro lado, pasándole la pelota al entrenador, que a veces tampoco puede desentrañar por donde tiene que empezar a desarmar la bola de nieve.
Respuestas, seguramente, habrá tantas como grupos y situaciones tengamos delante, pero a la hora de buscar una herramienta para implementar ante la mayoría de las “bolas de nieve”, una de las claves pasa por realizar un nuevo “Reparto de Responsabilidades”.
Está claro que al “grande” le está pesando decidir, pero tal vez ese peso o falta de energía tenga que ver con que tiene que hacer demasiado desgaste a lo largo del partido, tomando más decisiones en su afán por cargarse el equipo al hombro, y desgastándose más de lo necesario, lo que lo hace llegar al momento crítico sin las fuerzas ni la claridad necesarias para enfrentar ni más ni menos que “su” responsabilidad.
Reparto de Responsabilidades”. Suena raro, pero no es tan difícil. Los “grandes, reconocidos o mejor pagos” están para poner ese plus por el cual se los llegó a considerar “grandes, reconocidos o mejor pagos”, pero cuando se trata de juego de equipo, es vital darle posibilidades de crecer y asumir responsabilidades a todos los actores, en todos los ítems que rodean a la vida del grupo (entrenamiento, convivencia, partidos, etc); porque sino, el peso se reparte mal, unos cargan demasiado y otros muy poco. El que carga poco se acostumbra a que su aporte no sea vital, y el que carga mucho a la larga se cansa y se satura.

Más data sobre el "Reparto de Responsabilidades en "El Psicologo del Club"
Pedidos a liliproms@hotmail.com

jueves, 1 de noviembre de 2012

Manos a la Obra - Trabajá Tu Cabeza

“No tengo Confianza”
“No logro estar enfocado / concentrado todo el partido”
“Cuando algo no sale como quiero entro en una pendiente negativa de la que no puedo salir”
“No consigo tener buena relación con el Entrenador / mis compañeros”
“Estoy desmotivado”
Esto que sentís, inevitablemente atenta contra tu capacidad de rendir  satisfactoriamente o de crecer y potenciar tu rendimiento deportivo. Y aunque hoy te parezca algo difícil o imposible de controlar o superar, tiene arreglo.
Salir de estas “crisis” o “pozos” demanda algunos pasos: 1) reconocer el problema o bloqueo; 2) proponerte cambiar; 3) buscar ayuda.
Si, buscar ayuda.
El tiempo, un consejo o tener un partido inolvidable, pueden ayudarte a volver a la senda de la felicidad deportiva, pero… ¿Por qué esperar si se puede trabajar y encarar el problema para solucionarlo con mayor celeridad? Y más aún, ¿por qué seguir empantanado o gastar energías contra esas supuestas falencias, si podemos aprender a solucionarlas y prevenirlas?
La Psicología Deportiva ofrece hoy esas herramientas. ¿Qué es lo que te está frenando?
Ya ni siquiera la distancia suena como una excusa valida. Podes trabajar todo aquello que te molesta a distancia, usando la misma herramienta que te conecta con el mundo: tu computadora.
La Cabeza y el Trabajo Mental son, hoy por hoy, el mayor atributo que tienen los grandes deportistas. Basta mirar a los verdaderamente grandes para ver que, más allá de su talento, son lo que son porque tienen la cabeza bien puesta.
Vivimos a mil y muchas veces, lo que nos angustia, presiona, bloquea o frena nuestro crecimiento, es tan evidente que nos cuesta aceptar que con un pequeño cambio podemos desatar una ola de bienestar y mejoras.
Dice Luis Scola en el prólogo de mi libro, “El Psicólogo del Club”:  Yo siempre digo que un jugador es la mezcla de tres cosas: físico, talento y cabeza. De acuerdo a cuanto de cada uno de los elementos tenga es el tipo de jugador que nos encontramos... Sin embargo la cabeza o la mentalidad son cosas mucho más difíciles de ver y también más difíciles de trabajar… A veces en la vida de un deportista es difícil ver cuánto influye la cabeza en una situación determinada, pero créanme que hace una gran diferencia… Una buena cabeza, tanto para mí como para muchos otros es la clave del éxito”.
Entonces… ¿Qué estás esperando para probar o aprender a trabajar esa cabeza? La diferencia entre disfrutar y sufrir dentro de la cancha es muy pequeña, y está claro que un deportista rinde más cuando disfruta lo que hace.
Salí del letargo. Ponéte a trabajar. Se responsable directo de tu crecimiento, solidez o de esa anhelada explosión.
Clínicas, Jornadas, Seminarios, Sesiones Presenciales o a Distancia (a través de Internet). Todas las herramientas son válidas para aprender de una vez a dirigir la cabeza hacia donde queremos y a controlar las emociones para que no nos jueguen en contra.
El deportista por encima de las circunstancias fortuitas. El trabajo y la preparación por encima de situaciones mágicas. La convicción más allá de la suerte.

Germán Diorio
Psicologo – Especialista en Deportes
1169317209
@germandiorio
www.elpsicologodelclub.blogspot.com

jueves, 25 de octubre de 2012

"Si, Se Puede"

“Tienen un equipazo… Imposible ganarles”.El “no se puede” suele ser una de las excusas más esgrimidas en el mundo del deporte. Somos animales de costumbres y dos de las costumbres más arraigadas en el deportista común son “buscar excusas” y “echarle la culpa al otro”. Y esa es precisamente la mayor diferencia entre los “comunes” y los “fuera de serie”.Los deportistas Comunes intentan explicar las razones de un mal rendimiento o de una derrota esgrimiendo excusas, con los “no se puede” muchas veces a flor de labios.
Los Fuera de Serie no suelen tener en primer plano el “no se puede”. Por el contrario, para ellos, en primera instancia, “todo es posible”, y con esa filosofía y ese espíritu salen a la cancha a buscar soluciones.
Los Fuera de Serie creen que todo se puede pero saben que no todo se puede. Parece un juego de palabras pero no lo es. Son aquellas personas que se ríen de sí mismas sin perder por ello la seriedad, y no pedalean como locos si a la bicicleta le sacaron las ruedas, ni ven puertas donde hay ventanas. Saben cuando correr, pero también cuando descansar; y por ello suelen tener claridad en los momentos difíciles.
Los Fuera de Serie saben que no ganan los mejores, ganan los que creen que pueden hacerlo. ¿Por qué pasa eso? Pasa porque el que cree que puede ganar va a dar ese esfuerzo extra, va a adelantarse un segundo a la jugada, no va a dudar a la hora de tomar el tiro, va a intimidar al rival, se va a tirar de cabeza por la pelota que otros dan por perdida, etc.
Los Fuera de Serie consiguen metas cuando todos piensan que ya no podrán conseguirlas, y se plantean desafíos personales que van mas allá del dinero o lo que piensa el entorno. ¿Quién podía imaginar a Pablo Prigioni dejando la comodidad de ser figura en el basquet europeo para probar suerte (¿o darse el gusto?) en la NBA a los 35 años?
Y en la vida de los equipos, la historia no es muy diferente. Hay equipos poderosos con una gran riqueza individual, y otros no tan ricos individualmente, pero que a la larga se terminan imponiendo porque, a pesar de sus supuestas limitaciones, “creen que pueden”. A propósito de ello, una tarea de las tareas más importantes de los entrenadores es mostrarles a sus equipos que pueden ganar, que ya están preparados para hacerlo. Es que en el supercompetitivo deporte profesional de estos tiempos no siempre alcanza con que el equipo sea bueno. Equipos buenos hay muchos, tantos como deportistas buenos; y en esa puja, suele imponerse el que está convencido que realmente lo es. Son dos habilidades distintas, una está en las manos y los pies mientras que la otra está en la cabeza y sabemos que esta manda sobre las otras.
Para convencer, primero hay que convencerse, hay que estar convencido. Y para estar convencido o seguro hay que prepararse. Prepararse para armar un plan de juego que nos permita ganar, y sobre todo para saber transmitir y convencer.
Vivimos en una sociedad cambiante y en constante evolución, que crece segundo a segundo en el plano comunicacional, y muchas veces no estamos todo lo actualizados que deberíamos en este rubro, lo que nos deja cara a cara con la frustración de ver como buenas ideas o grandes planes estratégicos, terminan cayendo en saco roto porque no supimos como comunicarlos de manera que nuestros interlocutores (jugadores, dirigentes, cuerpo técnico, etc.) pudieran comprenderlos y hacerlos suyos para llevarlos a la práctica eficientemente.
Cualquier similitud con la realidad, no es pura coincidencia…

martes, 23 de octubre de 2012

Hacete Cargo

Hacete Cargo de vos mismo
Las Pastillas, no son "La" Solucion.
Ansiedad, Ataques de Pánico, Hipocondría, Depresión, Insomnio… Sintomatologías comunes en estos días de ritmo vertiginoso y presiones constantes.
“No lo puedo controlar… Necesito una ayuda”, suelen decir aquellos que acuden en busca de ayuda, y es verdad, lástima que la solución no suele estar donde el mayor porcentaje de afectados la busca. En concreto… Las Pastillas no son Solución. Apenas son un paliativo, en muchos casos, demasiado riesgoso, porque nos dan un alivio forzoso y artificial, a veces demasiado poderoso (porque las tomamos en momentos de desborde y el efecto se hace evidente) que nos pone ante un gran peligro: creer que la llave para estar mejor está solamente en ellas.
El hombre que padece, inicia a partir de la ingesta de pastillas un camino muchas veces sin retorno, que lo lleva a depender de esa mágica sustancia para poder volver a su Eje. Entonces, hoy depende de una, y sigue su vida normal, pero al no poder controlar por si mismo esos desbordes, o las cosas que lo llevan lentamente hacia el desborde, la sintomatología se hace mas presente y recurrente, y en una relación directamente proporcional aumenta el consumo de ansiolíticos, antidepresivos y vaya a saber uno cuantas cosas mas.
Ergo, en lugar de curarte, solo estás potenciando tu caída… Pensálo, mirá a tu alrededor y fijate como están aquellos que dependen de las pastillitas para controlar algo que tendrían que controlar por si mismos…
Todos tenemos desordenes y momentos de desborde. TODOS. Y la clave está en reconocerlos y aprender a resignificarlos o a controlarlos por nuestros propios medios.
Creéme… Se puede. Solo depende de vos.
Y si, a veces necesitamos ayuda, pero esa ayuda no está en la farmacia. Está dentro tuyo, y tal vez en algún buen Terapeuta que sepa trabajar estos temas.
Buscalo, hay muchos… No te caigas en la fácil. A la larga, el camino fácil termina siendo más duro y caro…

Germán Diorio
Psicólogo
1169317209
@germandiorio
www.elpsicologodelclub.blogspot.com

martes, 9 de octubre de 2012

Construyendo Confianza

Una de las frases más escuchadas en el mundo deportivo, cuando un deportista no rinde en la medida de lo esperado es: “Me Falta Confianza”.
El Jugador no rinde, no crece, no explota, no se adapta, no se recupera de un error cometido, se acelera por demás o se paraliza cuando tiene que tomar decisiones… Y el factor común para este tipo de conductas, generalmente, suele ser la Falta de Confianza. Sin Confianza todo eso resulta difícil de conseguir, de allí que sea tan importante aprender a construir, alimentar o defender la Confianza en si mismo. Pero… El mundo del deporte está lleno de frases, sentencias y códigos antiquísimos, que atentan contra las posibilidades del deportista de conseguirla.
Uno de esos ejemplos es aquel viejísimo mandato con el que entrenadores y jugadores intentan cubrir sus deficiencias en el terreno comunicacional: “No pregunto cuando me pone, tampoco lo hago cuando no me pone”, dice el jugador; respondiendo al también conocidísimo y harto escuchado “si no me preguntás cuando te pongo, tampoco lo hagas cuando no te pongo”. Un código de respeto sano, pero antiguo que provoca serios cortocircuitos en los jóvenes, ya que en la era de la información, en la que los chicos parece venir de fábrica con un teléfono inteligente que los ayuda a responder al instante todos sus interrogantes, el DT les plantea o impone que no deben preguntar por qué no juegan, o lo que es peor, por que juegan cuando les toca hacerlo.
“Siempre fue así” suelen decir los DT amparándose en esos códigos con los que se formaron y en los que creen ciegamente, sin reparar que los tiempos cambiaron, o que los jóvenes de ahora, abarrotados de información, son mas dispersos y a veces necesitan un poco mas de data para ayudarlos en su camino.
Sin quererlo, este y otros tantos viejos postulados, conspiran a diario contra las posibilidades del jugador de “construir confianza”, porque dicha confianza tiene relación directa con la mirada del entrenador, o lo que es lo mismo, con el tiempo en cancha que tenga el jugador. En consecuencia, si juego, mi confianza aumenta, y si no lo hago, decrece. Pero los deportistas de hoy muchas veces necesitan un plus de información para saber hacia donde enfocarse en su camino de mejora, ya que cuando no lo tienen puede fallarles el GPS, provocando retrasos en su crecimiento, evolución, recuperación y demás.
Un Entrenador atento a generar empatía y abrir canales de comunicación con sus jugadores allana mucho el camino, pero lo cierto es en la mayoría de los casos, los DT no tienen tiempo para ocuparse de la gestión de personas que demanda su labor, o no poseen las herramientas o conocimientos para hacerlo, dejando sin querer al jugador a la deriva; y esto no solo se observa en la etapa formativa, sino también, aunque parezca mentira, estos problemas comunicacionales suelen bloquear a profesionales experimentados en medio de una temporada.
¿Y entonces? Entonces, el jugador debe / puede prepararse por su cuenta para que estos piquetes emocionales no le jueguen una mala pasada, trabajando sobre su ansiedad, su capacidad de generar empatía, optimizando sus vías de comunicación y, sobre todo, fortaleciendo sus convicciones y la armadura para que los estímulos externos no lo saquen tan fácilmente del camino trazado.
Cualquier duda, consulte a su psicólogo amigo…

viernes, 5 de octubre de 2012

De Visita en Concordia

El viernes 12 estaré en La Feria del Libro de Concordia presentando "El Psicologo del Club" y dando charlas de Psicología Deportiva en el Club Ferrocarril. Esta es la nota que hicimos en Radio Uner, con Luciano Correa, con detalles de la visita.

http://www.facebook.com/pages/PSICOLOGIA-DEPORTIVA/102349009803429?ref=hl

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Clínicas Diagnósticas

PSICOLOGIA DEPORTIVA
PROYECTO CLINICAS DIAGNOSTICAS

LA IDEA
Generar un espacio de investigación diferente, que pueda servir para hacer descarga (catarsis) y reflexión acerca del momento que vive el Plantel y para elaborar conclusiones que sirvan para encarar lo que viene; sea en etapas de preparación y armado del grupo, o bien durante la competencia propiamente dicha, en cuyo transcurso se puede trabajar también sobre la resolución de conflictos.

METODOLOGIA
Tres días de Trabajo Intensivos para:
- Realizar Observación de Entrenamientos y Partidos.
- Mantener charlas con Entrenador y los Jugadores que lo desearan.
- Realizar reuniones de Grupo con los Jugadores.
- Toma de dos Test Diagnósticos a todo el Plantel.
- Elaboración de Informe para el Cuerpo Técnico y Dirigentes.

CONSIDERACIONES
- El Material Diagnóstico que sale de los tests, más las observaciones, permiten elaborar un Informe de mucha utilidad para el DT, para conocer algunos detalles del Grupo que la vorágine del día a día a veces impide ver con claridad.
- Para el Grupo, tener la posibilidad de hacer algo nuevo puede operar como revitalizador (“nos dan importancia”), además de la posibilidad de charlar y descargarse en las reuniones grupales y en las individuales, para aquellos que así lo desearan.

Informes: germandiorio@hotmail.com

Grupos de Formación para Psicólogos

Clinica de Psicología Deportiva para Psicólogos y Estudiantes avanzados.
Grupos reducidos para favorecer el trabajo sobre temas personales.
4 Módulos de 2 horas cada uno, con apoyo de presentaciones powerpoint y videos.
La inscripcion incluye el libro "El Psicologo del Club".
Informes: liliproms@hotmail.com

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Clinica de Psicología Deportiva para Entrenadores

Clinica de Psicología Deportiva para Entrenadores.
Grupos reducidos para favorecer el trabajo sobre temas personales. Para entrenadores experimentados o en formación de todos los deportes (colectivos o individuales).
4 Módulos de 2 horas cada uno, con apoyo de presentaciones powerpoint y videos.
La inscripcion incluye el libro "El Psicologo del Club".
Informes: liliproms@hotmail.com

miércoles, 22 de agosto de 2012

Ganas de Ganar vs Miedo de Perder

El deporte, como toda actividad en la que hay polos opuestos o un contendiente de cada lado, sabe de historias con finales de película, esos en los que Rocky noquea a Apollo y termina festejando un triunfo que, a priori, parecía imposible de alcanzar.
Ejemplos hay miles, tanto en los deportes colectivos como en los individuales. El “Punto” que hizo saltar la “Banca” o el pobre que le hizo morder el polvo de la derrota al rico, como a usted más le guste.
En la previa, generalmente, estos argumentos suelen ser utilizados para la preparación psicológica o motivacional de los dos equipos. Para los poderosos habrá un “mandato” con su correspondiente arenga para salir a imponer lo suyo ante el rival inferior. En tanto que para los que encararán la aventura con el traje de Cenicienta, los argumentos pasarán por otro lado, y mientras algunos DT elegirán enfocarse hacia lo épico, otros tal vez optarán por quitarle todo tipo de responsabilidad a sus dirigidos, buscando con ello que jueguen relajados y sin presiones.
En aquellos deportes donde manda la estadística, generalmente gana el más poderoso. La heroica de once guerreros cuidando su arco listos para meter el zarpazo de contra es muy futbolera, pero la historia sabe de miles de casos con final feliz para el supuestamente más débil en todos los deportes, sino, preguntarle al Dream Team estadounidense que se cruzó con Argentina en Indianápolis 2002 y Atenas 2004.
El tema es que esos “miles de casos” suelen salir a la cancha con la camiseta del equipo más débil, y las razones hay que empezar a buscarlas en la manera de comunicar.
No todos los Entrenadores son especialistas en motivación (no tienen por qué serlo), y a veces, motivar con recetas o cliches preestablecidos no es lo más aconsejable, y termina provocando que lo que parecería una obviedad (decirle al poderoso que salga a aplastar al débil o viceversa) termine jugando en contra.
El mensaje, supuestamente claro porque así lo marca la realidad, no llega limpio a su receptor por innumerable cantidad de variables, lo que lleva a que en el momento en que debe aflorar la convicción, la niebla termine desdibujando el horizonte.
Independientemente del resultado final, que a veces por obra y gracia del peso de alguna individualidad termina favoreciendo al “Poderoso”: ¿Nunca vieron a un equipo hipotéticamente inferior complicarle la vida mucho más de la cuenta al rival téoricamente superior? Si, seguramente si.
Es que cuando el mensaje no llega limpio y la convicción no es plena afloran las dudas, y allí es donde se produce la confrontación entre las “Ganas de Ganar” de David, contra el “Miedo de Perder” que suele agarrarle a Goliath, cuando le empieza a apretar el zapato en algún momento del partido.
No todos recibimos el mensaje de la misma manera. Hay quienes responden a una arenga dura, incluso a un insulto, y otros que necesitan el aliento suave y la mano en el hombro. Y para complicarla más aún, hay momentos en los que es conveniente hacer una arenga dura y otros en los que es preferible evitar algunos temas o tópicos para no sobrecargar de stress y presión.
En síntesis, la clave no está en lo que se dice, sino en cómo se lo dice, y a quien se le dice que cosa. Cada uno necesita una palabra diferente, y cada grupo tiene su propio estilo de comunicación, lo que no quiere decir que siempre responda al mismo patrón comunicacional, por lo que aquello que la ultima vez lo motivó y lo puso en foco, tal vez hoy no le llegue o termine cargándolo de mayor presión de la deseada.
Se trata de saber que decir y elegir el momento apropiado para hacerlo, y para ello, lo principal es saber observar lo que le pasa al grupo, algo que no siempre se consigue estando sentado en la misma silla. Decía que el entrenador no necesariamente debe ser especialista en motivación ni preparación psicológica. A mayor cantidad de puntos de vista, mayor riqueza de opiniones, ¿no?

lunes, 6 de agosto de 2012

Dimensionar Logros

El "Ganador" siempre quiere mas; ya que "eso" precisamente, es lo que convierte en tal. Las derrotas golpean duro a este tipo de deportistas, pero lo que los hace diferentes es que cuando pasa la bruma del dolor, no dejan de hacer el "Tercer Partido" (http://
elpsicologodelclub.blogspot.com.ar/2010/11/los-tres-partidos.html); con un analisis profundo, frío y detallado de las razones que lo llevaron a no conseguir el resultado deseado.
Claro que en muchos casos ese "no alcanzar" es lógico y hasta esperable, debido a que el poderío del rival hace que el camino hacia esa meta sea muy dificil de transitar.
La participación de muchos deportistas argentinos en los Juegos Olimpicos tiene mucho que ver con todo esto. El exitismo es moneda corriente en nuestro país, y asi, deportistas que suelen pasar desapercibidos para la gran mayoría durante 4 años, se encuentran de repente en el centro de las expectativas populares, y mas de una vez ese fervor que viene de afuera desenfoca y atenta contra sus chances de rendir como quieren y pueden.
Un triunfo suele traer consigo un despliegue periodístico no habitual en derredor suyo, y más de una vez esa energía nos saca de nuestro "Eje", distorsionando nuestra capacidad de analizar correctamente algunas situaciones o variables. Las consecuencias más comunes suelen ser que nos cueste arrancar el partido (regalamos los primeros minutos) o que nos pasemos de vueltas y salgamos a la cancha muy ansiosos y por ende acelerados y fuera de nuestro estado ideal.
A posteriori, cuando ese resultado negativo previsible nos golpea, ese exceso de expectativa provoca que perdamos de vista lo que debería ser un análisis justo de nuestra actuación, empujados quizá por el inconsciente colectivo de aquellos que apuestan todo a que nos vaya bien, sin saber lo dificil que es, lo que a su vez nos quita la capacidad de vivenciar correctamente lo realizado.
Los "Gladiadores" del Handball, por ejemplo, perdieron uno de los dos partidos que apriori "debian" ganar en estos Juegos (contra Tunez) y con ese traspie terminó el sueño de meterse entre los ocho mejores, lo que trajo consigo la lógica bronca, pena o "depre" post derrota. Los "Ganadores" se sienten mal en la derrota, pero como expresaba en los primeros párrafos, un verdadero "Ganador", cuando pasa la bruma, hace su "Tercer Partido", que en este caso, además del frío análisis de errores y cosas por mejorar, no debe dejar de lado las vivencias positivas que devienen del hecho de haber llegado por primera vez a un Juego Olimpico, con todo lo que ello representa y con todo lo que costó llegar hasta allí.
Los casos de Germán Lauro o Federico Molinari, son similares. "Caballo que alcanza ganar quiere" dice un viejo refrán, y un deportista que llega, clasifica o sube un escalón, si está hecho de "buena madera", dificilmente le ponga freno a su ilusión.
Volviendo al tan mentado "Tercer Partido", dimensionar y disfrutar correctamente los logros es la mejor vitamina para el espriritu, ya que con las "pilas cargadas" la autocritica suele ser mas justa y productiva de cara al futuro. Tomar distancia, mirar en perspectiva, friamente para poder dimensionar correctamente, sin que esto implique alejarse o privarse de disfrutar de las sensaciones placenteras que vienen de la mano de los resultados positivos, más allá de lo que circunstancialmente puedan marcar las tablas de posiciones.

viernes, 20 de julio de 2012

Psicología Deportiva para Entrenadores

Ser Líder no es Fácil y El Entrenador es el primer líder de un equipo.
Es el que traza el Plan de Trabajo y tiene la responsabilidad de llevar el barco a buen puerto, es quien marca las pautas, pone límites y hasta reparte premios o reconocimientos. Las miradas  siempre apuntan hacia su figura, y esa exposición suele ser el primer punto de desequilibrio que provoca que no todos puedan desarrollar cómodamente la tarea para la que fueron contratados.

TEMAS
-    El “abc del Liderazgo”
-    La Comunicación. Comunicación Efectiva y no Efectiva. Motivación.
-   Armado de Grupos. Manejo de Crisis Grupales.
-   Eje y Foco. Aprendiendo a dejar los problemas en la puerta del Gimnasio.
-   Manejo del Stress y las Presiones.

MODALIDAD
-   8 horas de clase divididas en 4 Módulos de 2 horas cada uno.
-  Disertaciones activas con presentaciones PowerPoint y Videos.
-  La inscripción incluye el libro “El Psicólogo del Club”.
- Para entrenadores de todos los deportes.

INFORMES: liliproms@hotmail.com

martes, 17 de julio de 2012

El Psicólogo del Club

Luis Scola, autor del prólogo de "El Psicólogo del Club". Las palabras huelgan. Gracias Capitán.
Para conseguir tu libro, manda un mail a liliproms@hotmail.com; o ingresa en http://www.facebook.com/ElPsicologoDelClub?ref=hl, hacete seguidor de la pagina y participá en sorteos por ejemplares del libro.


domingo, 27 de mayo de 2012

El Psicólogo del Club

Mi Primer Libro...Editado por "Al Arco" y con prólogo de Luis Scola, "El Psicólogo del Club" ya es una realidad. No esperen encontrar en sus páginas un tratado de Psicología ni una teorización acerca de la Psicología aplicada al deporte. En tiempos en los que la cabeza parece dominar todo, el deporte todavía intenta resistirse a la inclusión de los psicólogos, y la idea es tratar de explicar algunas razones, utilidades, alcances y ventajas de abrirnos la puerta de los clubes. Con palabras sencillas y fundamentalmente, ejemplos que te permitan verte reflejado en cuestiones de la vida deportiva, en las que se mezclan invariablemente conceptos de psicología con mucho de sentido común.
Aún hoy, muchos deportistas (desde los de alto rendimiento al jugador de fin de semana) repiten “ojalá tengamos suerte hoy” cuando les preguntan por el partido que se viene, y esperan casi reverencialmente que la primera pelota, acción o lanzamiento de su acto competitivo salga bien, porque esa sería la señal de que todo va a andar como desean. Y lo cierto es que los grandes, aquellos que logran sus metas y objetivos, suelen estar mucho más allá de esa primera pelota o acción de juego. Son los que esperan el partido convencidos que se prepararon a conciencia y que van a dar todo lo que tienen en pos del resultado que sueñan y anhelan.
El deportista por encima de las circunstancias fortuitas. El trabajo y la preparación por encima de situaciones mágicas. La convicción más allá de la suerte.
De eso, en parte, se trata este libro, que espero te sirva para comprender que aquel que logra subir al próximo escalón es aquel que asume que la responsabilidad de lograrlo es solamente suya.
El libro está destinado fundamentalmente a los deportistas, y en esa categoría, además del jugador propiamente dicho, incluyo a los entrenadores, que aunque a veces no corran o salten, tienen tanta o más acción que muchos de sus dirigidos.



Pedidos e Informes: liliproms@hotmail.com

martes, 22 de mayo de 2012

Curso Acelerado de Liderazgo

Líder se nace, pero también… Se hace.
Si, se puede aprender a liderar, sino basta mirar la realidad en la que se mueve hoy en día el mundo de los recursos humanos, en el que se ve cada vez más empresas invirtiendo para capacitar a su personal enseñando el arte de liderar.
Hay líderes naturales, esos que con solo plantarse provocan que el grupo los siga; pero también hay otros que, por imperio del rol que se les haya asignado, deben aprender a asumir la función de tal. El entrenador es el primer líder del equipo, y es el encargado de asignar esos roles o funciones, que a veces recaen sobre pibes como Facundo Campazzo, el base de Peñarol de Mar del Plata, quien con apenas 21 años ya ostenta dos títulos y está jugando su tercera final en la Liga Nacional de Basquetbol. En el país de la Generación Dorada, el país basquetbolístico lo pide a gritos en el equipo que viajará a Londres, y Campazzo parece decidido a contestar con buenas actuaciones en medio del curso acelerado que le tocó hacer esta temporada.
Hay que estar en los zapatos de un pibe que, de repente, se vio obligado a calzarse la pilcha de conductor titular del mejor equipo del país, en medio de las voces que se alzaban a favor y en contra de darle la posta. A esa edad, y con sus características (revulsivo, temperamental) tal vez era más fácil apostar por que iba a chocar la Ferrari, antes de por que fuera a llevarla a la meta sana y salva, ¿no? Pero no es un dato menor saber quienes iban a acompañarlo en tamaña tarea, y allí, entre otras cosas, hay que empezar a buscar las razones de este presente.
Formado a la sombra de un ídolo local como “Tato” Rodríguez, bajo el ala del “dorado” “Leo” Gutiérrez y dirigido por un conductor de la talla de Sergio Hernández; la lógica invita a pensar que el pibe contó y cuenta con el apoyo necesario para salir airoso en el desafío, y los resultados parecen avalar esta hipótesis.
El entorno siempre es importante para que un jugador pueda desarrollarse. Pero así como Campazzo parece estar respondiendo positivamente nutriéndose de los conocimientos y experiencias de sus líderes, el deporte está lleno de pibes y no tan pibes con condiciones y entornos favorables que no llegaron a la meta, lo que invita a valorar aún más este momento del base de Peñarol.
El desarrollo de las estructuras de liderazgo es una de las claves en las que se sustentan los equipos exitosos, y si algo parece estar muy claro en Peñarol es precisamente la estructura de liderazgos. El DT es el primer líder y punto de referencia, y “Leo” se lleva las palmas en eso de asumir responsabilidades y sacar la cara en los momentos difíciles. Campazzo, con sus frescos 21 años, es ni más ni menos que el base y líder de juego del equipo, con todo lo que ello implica en materia de la cantidad de decisiones que debe tomar el pibe a lo largo de cada partido. Y a su edad, en un equipo que siempre está jugando finales y partidos decisivos, equivocarse es una de las materias más importantes que debe cursar.
“De los errores se aprende”, reza el refrán, y un líder que tenga la capacidad de aprender y hacer autocrítica sin dejarse llevar por el malestar o la bronca que suelen venir con el error vale oro.
Jugar finales es algo así como un master en esto de aprender a manejar situaciones de presión, y con las pulsaciones por las nubes solemos estar muy propensos al error.
Campazzo jugó un partido inolvidable en el tercer encuentro de la gran final, pero un error en una de las últimas pelotas lo puso por unos segundos en el ojo de la tormenta. “Pensaaaaa”, le gritó Leo Gutiérrez, y acto seguido Hernández le dio una mini charla aparte antes de entrar a dar consideraciones generales en un tiempo muerto, antes las cámaras de televisión y en un estadio poblado por más de 7.000 espectadores. La pregunta del millón era: “¿se pincha luego del error cometido y el tirón de orejas?”. Y no era para menos. Pero la respuesta la dio el propio Campazzo segundos después, con un robo y una corrida que puso a su equipo al frente.
Hoy le toca, en cierta forma, llevar las riendas deportivas; cantar la jugada, tener la pelota en la mano más que sus compañeros y tomar decisiones en cantidad, al frente de uno de los mejores equipos de la historia de la Liga Nacional. Y no es poco, por cierto. Pero algún día, dentro de unos años tal vez, le tocará pasar del rol de líder de juego al de líder espiritual y a convertirse quizá en la máxima referencia del plantel. Y en esa carrera, después de esos intensos minutos con errores, retos y aciertos, podríamos apostar que Facundo dio muestras de estar cerca de aprobar ese “Curso Acelerado de Liderazgo”, o al menos su materia más importante, que no es otra que dejarse liderar. Es que en estos tiempos, sobrecargados de profesionales, amateurs y chicos / as en formación, fastidiosos y con aire de sabelotodos, que se enojan cuando los sacan o les intentan corregir un error, ese “dejarse liderar” y acatar la autoridad con buena actitud es, tal vez, el mayor atributo de este pichón de crack. Enhorabuena…

miércoles, 9 de mayo de 2012

Coaching Psicológico Personalizado para Entrenadores

Una propuesta diferente para potenciar tu performance, optimizar tu rendimiento y mejorar aspectos específicos de tu labor, a partir de tus propias demandas y de un relevamiento Diagnostico relacionado con puntos específicos como:


- Manejo del estrés y las Presiones.
- Optimizar vías y canales comunicacionales.
- Motivación y llegada en charlas técnicas.
- Foco. Mecanismos de descarga y reenfoque.
- Relación con el entorno.
 
Una propuesta diferente para trabajar de manera personalizada sobre tus puntos de mejora, potenciando habilidades y puliendo aquellas cosas que puedan estar trabando tu crecimiento, desarrollo o una mejor performance.
Para Entrenadores experimentados y en formación. Seguimiento y análisis personalizado, trabajando sobre tus demandas puntuales y sobre aquellas cosas que pudiera arrojar el período de investigación.

Germán Diorio
Psicólogo – Especialista en Deportes
@germandiorio

lunes, 6 de febrero de 2012

Decisiones Acertadas

En el mundo del deporte las decisiones son moneda corriente. Tomamos decisiones comunes a todos los mortales y otras propias de la actividad deportiva, y muchas veces, en ese mar de decisiones, terminamos trabándonos indistintamente con las más tontas o con las más importantes, metiéndonos sin querer en una rueda de malestar que a veces nos pone en situación de incomodidad al no dejarnos rendir como deberíamos, deseamos o el entorno pretendería que lo hiciéramos.
Vivimos tomando decisiones… Decisiones cotidianas (¿qué me pongo?, ¿qué comemos?, ¿mate o café con leche?, ¿a dónde vamos?, ¿salimos o vemos una película en casa?, ¿qué camino tomar?, etc.); Decisiones personales o con mayor proyección (¿rubia/o o morocha/o?, ¿auto o moto?, ¿Boca o River? –sin, distinción de camisetas, solo para marcar polaridades en las que entran las preferencias o decisiones a nivel político, religioso, social, etc.-, ¿el mar o las sierras?); y para completar el combo, y por si esto fuera poco, las Decisiones inherentes a la profesión (que en cada caso van desde ¿primer palo o segundo palo?, ¿lo defiendo o salgo a robarle la pelota?, ¿la tiro o la paso?, ¿saque abierto o a la T?, ¿salimos a defender o a presionar arriba?, ¿traigo un goleador caro o dos delanteros que se puedan complementar?, ¿enganche o cuatro volantes?, etc., etc., etc.).
Vivimos muy rápido y no solemos tomar conciencia de la cantidad de decisiones que tomamos a diario, y fundamentalmente, del desgaste energético que acarrea esa toma de decisiones permanentes. Arrancamos la mañana decidiendo que vamos a desayunar, y en algunos casos terminamos la noche en la última pelota de un partido, decidiendo si ganamos o perdemos y, en algunos casos, si salimos campeones o no, si clasificamos o no, o si nos salvamos o nos vamos al descenso. Decisiones, Decisiones y más Decisiones.
En el alto rendimiento, los profesionales suelen prepararse para llegar en óptimo estado en el momento decisivo. Se planifica una temporada, una semana, un viaje, un día, un partido, buscando llegar en las mejores condiciones a ese momento tan esperado, sea cual fuere. En el deporte amateur o incluso en el deportista de fin de semana, también suele haber una preparación que lleva a administrar esfuerzos, salidas, comidas y demás, buscando llegar en las mejores condiciones. Pero en todos los casos, sin quererlo, muchas veces, descuidamos el desgaste mental que acarrea la maquinaria interna que se mueve en el proceso de decisión.
Decidir, decía más arriba, consume energía, y el desgaste o consumo de energía depende directamente del peso que le demos a cada decisión.
Cuando estamos bien, generalmente repartimos bien esas cargas, y no solemos hacernos mala sangre delante del ropero, de una bifurcación de caminos o con la carta en un restaurante. No nos enroscamos en decisiones banales o tontas y le damos el peso que realmente tienen, y eso nos permite llegar al juego bien o al menos sin un desgate excesivo, al momento en que necesitamos toda nuestra lucidez para decidir (paseo tiro, primer palo o segundo, etc.).
En tiempos en los que el deporte muestra cada vez más paridad de fuerzas, sacar ventaja en pequeños detalles es lo que suele marcar la diferencia. Cuando la cosa está pareja y se llega al cierre en situación de paridad, suele ganar el que tiene más ganas de hacerlo, pero sobre todo, el que está más lúcido para decidir correctamente en ese instante crucial.
Y a Decidir, como a todo en la vida, se aprende. Aunque tal vez, la clave pase por cómo encaramos el proceso de decisión, para que evitar enroscarnos con cosas que no lo ameritan o a gastar en ese proceso de decisión la energía justa y necesaria.
Algunos Tips:
- Clasificar o categorizar las decisiones (para tomar conciencia de la importancia de cada una y así evitar dedicarle más tiempo o energía de la que necesita o merece cada una)
- Despojarse de emociones (muchas veces decidimos apurados por la ansiedad, la bronca, el apuro, y la verdad es que no siempre son buenos consejeros)
- Hacerse las preguntas correctas (si, solo las correctas. ¿Cuántas veces nos planteamos seriamente opciones que no estaban realmente en el libreto? Podíamos elegir entre rojo, blanco y azul, pero como nuestro deseo era amarillo, lo teníamos en nuestra lista de todas maneras y eso no hacía otra cosa que confundirnos en nuestro proceso de decisión)
- Evitar la sensación de enamoramiento (porque el enamoramiento, en muchos casos, suele ser
engañoso: nos enamoramos de un club y no investigamos si realmente nos conviene; nos enamoramos de un jugador y no profundizamos fríamente si va a encajar en nuestro sistema de juego, en el grupo o si lo vamos a poder manejar; nos enamoramos de muchas cosas, y el calor de ese “amor” nos nubla la vista y no nos ayuda a decidir correctamente en la mayoría de los casos).
Aprender a Decidir… A veces decidimos confiando en nuestra intuición, otras luego de un concienzudo análisis. Cada decisión demanda un proceso diferente y parte del éxito radica en saber analizar y encarar cada proceso, porque no es lo mismo la firma de un contrato, la elección de un club o un jugador, que si le pego al primer palo o al segundo, a donde voy a sacar en el match point o si me la juego y la tiro u opto por pasarla.
Todos soñamos con tomar la decisión correcta en el momento justo, y para eso, como para todo en la vida, hay que prepararse.

martes, 24 de enero de 2012

¿Se Puede o No Se Puede?

“Tienen un equipazo… Imposible ganarles”.
El “no se puede” suele ser una de las excusas más esgrimidas en el mundo del deporte. Somos animales de costumbres y dos de las costumbres más arraigadas en el deportista común son “buscar excusas” y “echarle la culpa al otro”. Y esa es precisamente la mayor diferencia entre los “comunes” y los “fuera de serie”.
Los deportistas Comunes intentan explicar las razones de un mal rendimiento o de una derrota esgrimiendo excusas, con los “no se puede” muchas veces a flor de labios.
Los Fuera de Serie no suelen tener en primer plano el “no se puede”. Por el contrario, para ellos, en primera instancia, “todo es posible”, y con esa filosofía y ese espíritu salen a la cancha a buscar soluciones.
Los Fuera de Serie creen que todo se puede pero saben que no todo se puede. Parece un juego de palabras pero no lo es. Son aquellas personas que se ríen de sí mismas sin perder por ello la
seriedad, y no pedalean como locos si a la bicicleta le sacaron las ruedas, ni ven puertas donde hay ventanas. Saben cuando correr, pero también cuando descansar; y por ello suelen tener claridad en los momentos difíciles.
Los Fuera de Serie saben que no ganan los mejores, ganan los que creen que pueden hacerlo. ¿Por qué pasa eso? Pasa porque el que cree que puede ganar va a dar ese esfuerzo extra, va a
adelantarse un segundo a la jugada, no va a dudar a la hora de tomar el tiro, va a intimidar al rival, se va a tirar de cabeza por la pelota que otros dan por perdida, etc.
Y en la vida de los equipos, la historia no es muy diferente. Hay equipos poderosos con una gran riqueza individual, y otros no tan ricos individualmente, pero que a la larga se terminan imponiendo porque, a pesar de sus supuestas limitaciones, “creen que pueden”. A propósito de ello, una tarea de las tareas más importantes de los entrenadores es mostrarles a sus equipos que pueden ganar, que ya están preparados para hacerlo. Es que en el supercompetitivo deporte profesional de estos tiempos no siempre alcanza con que el equipo sea bueno. Equipos buenos hay muchos, tantos como deportistas buenos; y en esa puja, suele imponerse el que está convencido que realmente lo es. Son dos habilidades distintas, una está en las manos y los pies mientras que la otra está en la cabeza y sabemos que esta manda sobre las otras.
Para convencer, primero hay que convencerse, hay que estar convencido. Y para estar convencido o seguro hay que prepararse. Prepararse para armar un plan de juego que nos permita ganar, y sobre todo para saber transmitir y convencer.
Vivimos en una sociedad cambiante y en constante evolución, que crece segundo a segundo en el plano comunicacional, y muchas veces no estamos todo lo actualizados que deberíamos
en este rubro, lo que nos deja cara a cara con la frustración de ver como buenas ideas o grandes planes estratégicos, terminan cayendo en saco roto porque no supimos como comunicarlos de manera que nuestros interlocutores (jugadores, dirigentes, cuerpo técnico, etc.) pudieran comprenderlos y hacerlos suyos para llevarlos a la práctica eficientemente. Cualquier similitud con la realidad, no es pura coincidencia…