lunes, 5 de diciembre de 2011

Conectividad... ¿Enemigo Nª 1?

En la era del 3G, el wifi, los blackberrys y los iphones es inevitable pensar que “estamos comunicados”. Antes era más difícil hablar, expresarse, pero ahora cualquiera pone lo que siente en facebook o twitter, o cualquiera crea su propio blog para volcar experiencias y conocimientos. Si, sin lugar a dudas, estamos más comunicados.
Hoy todos disfrutamos de esa posibilidad de comunicación que nos ofrece el mundo tecnológico, posibilidad que, así como nos acerca a mucha gente, casi al mismo tiempo nos aleja de aquellos que tenemos más cerca.
Es que el celular y la conectividad son, en cierta forma, alienantes. La voracidad por conseguir información, dar a conocer lo que nos pasa o conectarnos con los que están lejos es tal, que muchas veces dejamos de lado a los que tenemos al lado, y en lo estrictamente deportivo, generalmente, esos que tenemos al lado son nuestros compañeros, aquellos con los que debemos batallar codo a codo dentro de la cancha. Es muy común ver antes y después de los partidos a los deportistas con sus celulares en la mano, cada uno en su mundo, en su realidad…
Muchas veces, tan en su mundo como alejados de la realidad del equipo al que pertenecen.
El deportista que acude a consulta suele plantear, entre otras cosas, problemas de concentración, falta de confianza, cortocircuitos en la comunicación (con el grupo o el entrenador) y esa “conectividad”, en muchos casos, es uno de sus principales enemigos, por dos razones a priori muy diferentes pero al mismo tiempo muy conectadas entre si: 1) La conexión con el afuera le quita tiempo a la conexión con el grupo, y 2) La saturación de información suele provocar dudas a la hora de tomar decisiones.
El seno del Grupo es el mejor lugar para regenerar confianza y potenciar la concentración individual y grupal, y ambas cosas necesitan de una muy buena comunicación para hacerse realidad. A partir de la comunicación conozco a mi compañero y me doy a conocer a él, y a partir de ese conocimiento mutuo puedo ayudar o solicitar ayuda.
El mundo ha cambiado y con él fueron cambiando los códigos de comunicación. Es común escuchar a los deportistas de antaño decir que ellos se quedaban a practicar fundamentos individuales fuera de hora con sus compañeros; o recordar los momentos compartidos más allá de las prácticas o los partidos. Y eso no es tan común hoy en día, donde la “conectividad” parece atentar contra esos momentos. Ya no hay tanto grupo, porque cada jugador parece metido en “su” mundo de relaciones y contactos (incluso desde la mismísima puerta del
vestuario), con todo lo que ello significa para conseguir la anhelada química grupal. Y por si esto fuera poco, el exceso de información, cómo mínimo, distrae, y esa distracción, a veces buena para tratar de aliviar momentos malos, puede provocar que, en esos momentos en los que lo recomendable es meternos
para adentro para buscar respuestas, no nos hagamos las preguntas correctas. El exceso de información periférica nos quita profundidad de pensamiento y sentimiento.
La tan mentada “conectividad” hoy suele jugar más en contra que a favor en la construcción de los grupos, y un grupo mal constituido o construido, difícilmente pueda tener la química necesaria para sobrellevar los momentos duros que suele plantear el deporte profesional de estos tiempos.

lunes, 24 de octubre de 2011

Hacete Amigo del Juez II

Una de las costumbres más arraigadas en gran parte de los deportistas tiene que ver con pasarle la pelota de la culpa al árbitro, tema que ya he desarrollado en algún artículo anteriormente.
El reclamo y la protesta están siempre a la mano como primera manifestación cuando algo no nos favorece, y si bien eso es una respuesta común, hay algunas cositas que sería bueno revisar para comprender cuanto nos puede perjudicar estar tan pendientes de los árbitros. En la cancha, con las pulsaciones y la adrenalina jugando su partido, mas de una vez nos cuesta leer o anticipar situaciones, por lo que generalmente (por no decir casi siempre) cuando las protestas o quejas contra los jueces empiezan a hacerse reiteradas o venimos de dos o tres seguidas, lo más probable es que estemos camino al temido “Fuera de Foco”.
A menudo desvalorizamos o le restamos importancia al esfuerzo intelectual que demanda la alta competencia. Sin darnos cuenta, gastamos mucha energía pensando para resolver situaciones durante entrenamientos y partidos, y cuando empezamos a mirar demasiado a los jueces esa energía o capacidad de atención se direcciona hacia el punto equivocado y empezamos a gastar combustible en algo que no nos va a dar los resultados que necesitamos. En concreto…
… El árbitro puede pitar bien o mal, pero no suele ser el culpable de nuestros errores o de que estemos jugando mal. A veces se equivoca, si, pero si miramos la cantidad de veces que protestamos respecto a aquellas en las que esta comprobado que cobro mal, seguro la balanza se inclina más hacia el lado de las protestas producto de la frustración que nos provoca que la jugada no nos favorezca, que otra cosa.
... Si estamos jugando mal o algo no sale como queremos, la responsabilidad es sólo nuestra, por ende, es mucho mas inteligente usar nuestra capacidad y energía para ver que podemos cambiar, y no malgastarla protestándole a alguien a quien seguramente no vamos a poder cambiar.
… Cuando la atención se empieza a direccionar hacia el “que cobró” como primera opción, inconscientemente vamos dejando de lado el “que hice”, y los errores empiezan a sucederse porque al estar tan preocupados del arbitro, le ponemos poca pila a entender lo que me pide el Coach, el compañero o a hacer mi propio análisis de la situación, porque somos limitados y no nos da para hacer todo, y menos en el mismo momento.
… Si no le presto atención al “que hice”,difícilmente vaya a poder cambiar, por ende, lo mas probable es que mi juego empiece a caer por una pendiente en este partido.
La Solución es Simple y pasa, más o menos, por estos tips:
- Aceptar que, así como yo erro tiros o doy un mal pase, el árbitro es tan humano como yo y se puede equivocar, o puede leer la misma situación de otra manera, ergo, si no cobra lo que quiero, no es porque esté en contra mío ni nada por el estilo.
- Entender que, como el Arbitro es quien tiene la autoridad, lo mejor para mi es tratar de darle una buena impresión o imagen, para que de esta manera, ante la duda, nuestra sonrisa y buena onda lo induzcan a, al menos, no pitar en contra nuestra, ya que el Juez, aunque algunos así no lo crean, es tan humano como nosotros, y si bien se lo prepara para tratar de ser imparcial y justo, esa “humanidad” lo hace proclive a dejarse llevar por estados de ánimo, presiones y demás, y por ende en situaciones de duda, lo mas probable es que, inconscientemente, pite para el lado del que le cae mejor.
El de la Autoridad es un debate muy largo y profundo, pero en términos prácticos, con los árbitros y nuestra relación con ellos sobre el tapete, cuando las pulsaciones están por encima de lo normal, lo mejor es tratar de meternos en la cabeza que siempre es mejor acatar y aceptar la autoridad que desafiarla.
Por si alguno quiere leer la primera nota alusiva a los jueces, aqui va el link:

miércoles, 5 de octubre de 2011

Castigado al Banco

En los deportes colectivos los equipos están compuestos por titulares y suplentes. Pero en el básquet, abrir el juego en cancha o en el banco no siempre dice mucho, ya que más de una vez el que viene desde el banco puede jugar mas que aquel que salió en la formación inicial.
Del mismo modo, en el básquet moderno, sabemos, los entrenadores mueven el banco cada vez más, buscando en su profundidad opciones para causarle o solucionar los problemas que le plantea el rival. Es decir, entrar o salir no es determinante ni mucho menos, ¿no?
Entonces… ¿Por qué interpretamos salir del equipo cuando nos reemplazan como un castigo?
Ante la consulta a boca de jarro, muchos responden: “Nooo, nada que ver”, pero las caras de enojo o fastidio de aquellos que son reemplazados parece contradecirlos.
Lo preocupante es que en la mayoría de los casos, ese enojo nos pone a un paso del temido y nunca bien ponderado “Fuera de Foco”. ¿Por qué? Y…
Porque cuando salimos enojados, muchas veces el enojo nos saca de eje, según donde pongamos la culpa y como manejemos esa carga de emociones que viene con ella.
En castellano… Muchos jugadores, ante el reemplazo, suelen llegar al banco enojados con el entrenador, quien supuestamente “no me tiene confianza”, “no vio que el error no fue mío” o “no me bancó lo suficiente”. Entonces, como el DT es el malo de la película, voy al banco enojado con él y lo mas probable es que no preste atención a las razones que provocaron el cambio, es decir, que error /es pude haber cometido.
Otra… Muchos jugadores, ante el reemplazo, salen tan enojados consigo mismo por no haber podido sostenerse en cancha, que esa bronca los manda al banco en medio de un auto diálogo totalmente nocivo (“sos un desastre”, etc, etc). Por ende, tampoco suelen terminar de comprender bien que pasó o por qué se van a sentar. Al punto que a veces ni siquiera se dan cuenta que el cambio no tiene que ver con que hayan hecho algo mal, sino con que el Coach esta buscando otra opción táctica o te ve cansado.
El Problema es el de siempre: como manejamos las emociones que vienen con esos enojos (conmigo o con el Coach), y para ello es clave evitar que ese malestar se genere. El Tip para aprender a manejar esa emoción tiene que ver con soluciones pragmáticas: ¿Y si en lugar de enojarte porque te reemplazan volvés al banco pensando en usarlo para descansar y reenfocarte para estar disponible para salir nuevamente a la cancha? El enojo o emoción negativa bloquea o al menos atenta, contra nuestra capacidad de pensar y resolver correctamente, por lo que cuando vamos al banco enojados lo mas probable es que ese malestar se multiplique y nos deje bloqueados, sin capacidad para regenerar energías, ideas o motivación para volver a la cancha, lo que seguramente provocará que al volver juguemos peor que como lo veníamos haciendo.
¿Y si cambiamos el enojo de salir por una sonrisa / palmada o aliento al compañero que entra y nos dedicamos a recuperarnos y enfocarnos para volver a serle útiles al equipo?Vamos, no es tan difícil, y además de los consejos, hay muchas técnicas que la Psicología del Deporte puede aportar para solucionar estas situaciones…

viernes, 16 de septiembre de 2011

Fuera de Foco

El agitado ritmo de vida en el que estamos inmersos nos lleva muchas veces a tener repartida la atención en varios frentes (chat, twitter, zapping, entre tantos ejemplos). Las distracciones son cada vez mayores en todos los ámbitos de la vida y el deporte no es la excepción, fundamentalmente porque los que los practican son seres humanos.
Humanos, falibles, limitados… Todos, las personas comunes y también los fuera de serie. Todos estamos propensos al “Fuera de Foco”, entendiendo por “Foco” a la capacidad de estar cien por ciento metidos en la actividad que tenemos delante. Tener esa capacidad de estar “cien por ciento concentrado” es uno de los atributos de los grandes deportistas, pero ellos también son humanos y por ende pueden sufrir también el temido “Fuera de Foco”.
El común de la gente piensa que los grandes deportistas nunca se desconcentran, no sufren presiones ni distracciones, olvidando o negando su condición de humanos. El propio “Manu” Ginóbili confesó en su columna en el Diario La Nación que sufrió las presiones en el Preolímpico de Mar del Plata: “Siento un enorme alivio y una gran felicidad por haber cumplido el objetivo después de sufrir, renegar y sentir un cansancio como pocas veces tuve en mi vida. No queríamos fracasar y sentimos todo el tiempo esa obligación de conseguir la clasificación. Después del complicado triunfo contra Puerto Rico, que nos dio el pase a Londres 2012, no pude evitar pensar en lo que hubiera sido quedarnos fuera de los Juegos en nuestra casa y tener que enfrentarnos con Dominicana por el tercer puesto…. Cuando me cayó esa ficha, me saqué un gran peso de encima. Hubiera sido uno de los peores golpes de mi carrera. La verdad es que se sintió la presión y el esfuerzo de jugar tantos partidos durísimos seguidos. Provocó un gran desgaste, especialmente en mí. Creo que por eso no pudimos jugar tan bien y lucirnos… En la final me costó más entrar en ritmo ofensivo porque estaba exhausto, sin piernas, tuve un gran defensor enfrente como Alex y, además, me frustré con los árbitros. Sentí que me perjudicaban y empecé a jugar contra ellos, buscando que me pitaran alguna falta. Acepto que no estuve muy lúcido. Me sentí vacío y con mucho fastidio… Yo creo que tanta presión de la gente nos llevó a esas ofensivas individuales, pero a la vez nos ayudó y empujó para sacrificarnos más en defensa. Igual fue sensacional el clima que se vivió en el estadio, con la gente cantando, con el himno, con nuestros familiares en las tribunas. Nosotros sabíamos que podía vivirse algo así y que no íbamos a poder golear y gustar, pero por momentos se nos hizo muy difícil ganar la clasificación. Aunque quisimos, fue imposible aislarse de ese ambiente”.
Si, es Emanuel Ginóbili quien reconoce que sintió la presión. El, un fuera de serie propietario de inolvidables hazañas, el mismo que en miles de ocasiones pareció inmutable e inconmovible. Ese mismo, por su condición de ser humano, también sufre las presiones y por ende lucir “Fuera de Foco” como cualquiera.
No es fácil manejar ni soportar las presiones. Las presiones no hacen otra cosa que nublar nuestra capacidad de análisis, resolución y toma de decisiones, y aprender a manejarlas es vital para poder potenciar nuestro rendimiento dentro de un campo de juego. El ejemplo de “Manu” sirve para darse cuenta que si a un fenómeno como él le puede afectar al menos una vez la presión externa, los deportistas de carne y hueso sin lugar a dudas sufren terriblemente por estas situaciones, que a la larga terminan erosionando su capacidad de concentración y enfoque para poder rendir a pleno.
La Serenidad y la Concentración se trabajan, y también en esos rubros se puede mejorar y progresar, como lo hacemos en el gimnasio, en los hábitos, los fundamentos o la capacidad estratégica.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Clinica Internacional Coditep

En Mar del Plata, invitado por la Coditep (Comisión de Directores Técnicos Profesionales de Basquetbol) para integrar el panel de disertantes de la XIV Clinica Internacional junto a Sergio Hernandez, Daniel Maffei, Facundo Muller y Oktay Mahmuti.

martes, 30 de agosto de 2011

Sobreviviendo al Entrenador

El título suena alarmante, pero no es para tanto. Es solo una forma gráfica de empezar a hablar de una situación que suele dejar huellas en muchos jugadores: el inicio de la carrera profesional, o en algunos casos, los primeros pasos en el plantel superior.
El conflicto, por llamarlo de alguna manera, aparece en un punto que muchas veces pasamos por alto: El cambio de relación con el Entrenador.
Hablamos, específicamente, del costado humano de ese vínculo, que en muchos casos cambia drásticamente confundiendo sobremanera al joven jugador. En criollo, esa relación o vínculo deja de ser familiar o afectiva con el “Profe”, para tomar un marco más profesional con el Coach… El Entrenador, entonces, deja de ser una especie de segundo padre, tío o similares, para convertirse en un Jefe, con todo el peso que esta palabra representa.
El cambio es abrupto, a veces demasiado, y muchos deportistas no llegan preparados, lo que empieza a potenciar el roce, la tirantez y el endurecimiento de una relación que no necesariamente debe ser dura. Hay entrenadores que toman distancia y otros más paternales, hay DT que tienen o proponen una relación en base a la confianza y otros que ponen más limites y distancias, y cuando el que nos toca en suerte no tiene los patrones a los que venimos acostumbrados desde las divisiones formativas nos cuesta mucho adaptarnos.
Esa falta de capacidad para adaptación, esa especie de dolor o desilusión que nos provoca que el Nuevo Coach no nos trate o banque como el que teníamos en Inferiores, atenta directamente contra nuestras chances de rendir a pleno, porque inevitablemente empezamos a predisponernos mal con el Jefe, y eso nos va llevando, directa o indirectamente, en la mayoría de los casos, a frenar nuestro desarrollo o respuesta como jugador.
En términos prácticos, el Mensaje del Jefe, al estar enojados, empieza a llegar distorsionado por diferentes motivos:
- Estar más atentos a COMO nos dice las cosas que a aquellos QUE nos está pidiendo (nos quedamos pensando que nos gritó en lugar de tratar de concentrarnos en la instrucción táctica que nos están dando)
- Alimentar Prejuicios o ver fantasmas donde no los hay (para buscar justificativos al “el DT no me respalda como merezco”)
Esto, entre otras cosas, nos va llevando a alejarnos o a enfriar más de la cuenta la relación con el DT, y ese endurecimiento nos condiciona tanto que después no hablamos ni siquiera cuando tenemos que hablar, entonces...
- Ocultamos Información (desde tonterías hasta cosas importantes o relevantes, como problemas personales, malestares o dolencias físicas; sin darnos cuenta que cuando estamos con problemas o malestares es cuando más necesitamos comprensión, y si no la pedimos, difícilmente el otro pueda saber que la necesitamos)
- Bloqueamos el Dialogo (el DT deja de ser una vía de consulta, porque nos da vergüenza preguntar, desde cual es el objetivo de un ejercicio o un sistema hasta “¿Qué debería hacer para tener mas chances de jugar?”)
Increiblemente, todas estas situaciones suelen partir del mismo lugar: el jugador, por falta de madurez o formación, no termina de entender o aceptar que el Entrenador o el Coach, a esta altura de nuestra carrera, es un Jefe, en todo el sentido de la palabra, y no un Segundo Padre o el “Profe” que teníamos en inferiores.
La relación debe, en primer lugar, ser Profesional, y no tenemos que perder tiempo reclamando o poniendo el foco de la relación en lo afectivo.
Si el DT no tiene las mejores formas, o aquellas formas que a nosotros nos gustan, como profesionales que somos o anhelamos, SOMOS NOSOTROS QUIENES DEBEMOS APRENDER A ADAPTARNOS, porque de esa adaptación van a depender nuestras chances de tener más o menos minutos en cancha o, mejor aún, de no detener nuestro crecimiento como jugadores.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Grupos de Formación

A diario, entrenadores, dirigentes y jugadores hablan, directa o indirectamente en declaraciones periodísticas, de la influencia de cuestiones psicológicas en el resultado de sus equipos. Se habla de problemas de vestuario, de grupos unidos o desunidos, de falta de concentración, de miedos, de stress competitivo y de un sinfín de cosas por el estilo, que en muchos casos terminan provocando derrotas, renuncias, y muchas cosas más, sin contar, en el deporte amateur, los problemas de salud producto del estrés.
Hablamos de problemas o temas psicológicos, que generalmente quedan en manos de entrenadores o profesores cuya única formación en el tema a veces pasa por la experiencia de vida o laboral, y como en todos los órdenes, sabemos que la formación o el apoyo profesional pueden ayudar a evitar llegar a situaciones desagradables y poco prácticas como las mencionadas.

IDEA
Crear un espacio específico para Jugadores, Entrenadores, Profesores, Dirigentes, Padres y Psicólogos que quieran introducirse en el mundo de la Psicología Deportiva. Orientado a aprender herramientas nuevas relacionadas con la preparación psicológica del deportista y todo lo que rodea los procesos de preparación y competencia.

FORMATO
4 Clases de 2 horas cada una. Para Grupos armados (Equipos), Grupos Abiertos o Participantes individuales.
Talleres Educativos abiertos, segmentados y preparados para los diferentes destinatarios. Sobre una base teórica ambientada en Experiencias Personales.

METODOLOGIA
Presenciales, en aula / consultorio; o a distancia, a través de conferencias o teleconferencias especialmente preparadas para cada caso.

TEMAS
Para los JUGADORES:
o Concentración y Foco (Cómo enfocarnos en el objetivo corriendo a un lado elementos de distracción. Técnicas para mejorar la efectividad en situaciones concretas de juego)
o Manejo del Stress y las Presiones (Presiones reales y sobredimensionadas. Mirada y Enfoque desde distintos ángulos. Técnicas de relajación)
o Lo Lúdico y el Deporte (porque de eso se trata, ¿no? Cuando perdemos el amor por el juego decretamos la muerte de la creatividad y la pasión)
o La Comunicación con el Entrenador (Revalorización del diálogo con el DT. Técnicas de acercamiento. Relaciones Interpersonales)

Para ENTRENADORES - PROFESORES:
o Formación de Grupos (La importancia de saber fijar pautas y limites en el proceso de conformación de grupos. Manejo de Conflictos Grupales)
o La Comunicación (El valor de hablar bien y de aprender a expresarnos correctamente para que el mensaje llegue positivamente y no se quede en el camino. Comunicación Verbal y No Verbal. Tips Comunicacionales)
o Relaciones con los Padres de los Jugadores (El Padre debe ser un aliado en el proceso de formación, no un enemigo a vencer, porque eso genera confusión en el jugador. Técnicas de acercamiento y manejo)
o Manejo del Stress y las Presiones (Presiones reales y sobredimensionadas. Mirada y Enfoque desde distintos ángulos. Técnicas de relajación)

Para PADRES:
o Lo Lúdico y el Deporte (¿Quién le dijo a mi Papá que yo quiero ser profesional? Aprendiendo a buscar el correcto ángulo de apoyo)
o Mi Hijo el Deportista. Proyectando mis sueños y frustraciones en mi hijo (A propósito de las presiones que, inconscientemente le trasladamos a los chicos, atentando contra su desarrollo social y deportivo)
o Comportamiento en la Tribuna (El ejemplo y el mensaje que damos con nuestro accionar en las gradas)
o Relaciones con el DT (El vinculo con el Entrenador. Puntos de Conflicto)

Para DIRIGENTES:
o Comunicación y Mensaje (Aprendiendo a Expresarnos con Claridad para que la bajada del mensaje sea clara y no confusa. Comunicación Verbal y No Verbal. Tips Comunicacionales)
o Armado de Equipos de Trabajo (Parece obvio, ¿no? Pero ¿cuántos dirigentes son buenos gerentes en su función al frente de un departamento deportivo? Técnicas)
o Relaciones con Jugadores y Entrenadores (A propósito de cómo poner límites efectivos para evitar confusiones y distorsión de roles)
o Diagnóstico Institucional (La mirada global. El Club y el Equipo. A propósito del Asesoramiento a Dirigentes. Como optimizar relaciones)

Para PSICOLOGOS:
o Inserción del Psicólogo en un Plantel (Tips y Claves para evitar convertirse en Cuerpo Extraño. Creando Confianza. La inserción en el Cuerpo Técnico)
o Relación con el Entrenador (Ayudando a Liderar al Líder. Estructuras de Poder. Códigos de Interrelación. Cómo determinar cuándo conviene asesorar desde afuera y cuándo aceptar formar parte del Equipo de Trabajo)
o Diagnóstico Institucional (La mirada global. El Club y el Equipo. A propósito del Asesoramiento a Dirigentes. Como optimizar relaciones)
o Herramientas (Técnicas y Herramientas útiles para el Psicólogo Deportivo. Como optimizar y potenciar el trabajo y nuestras capacidades. Tests, Técnicas y uso de redes sociales para potenciar canales de comunicación)
Germán Diorio
Psicólogo - Especialista en Deportes

Actualmente, trabajando con el Plantel Profesional de Quilmes de Mar del Plata.
Titular de la Cátedra Psicología del Deporte en la Escuela del Círculo de Periodistas Deportivos y Director de las Clínicas de Entrenamiento Personalizado de Grupo Team Work.
Disertante en el Programa TAP de Luis Scola y en el Curso de Nivelación de CODITEP.
Recibido en 1989 en la Universidad del Salvador.
Trabajó en Vélez Sarsfield en 2010 con el Plantel Superior Femenino (Campeón de la Liga Nacional) y con el Plantel masculino que participó de la Liga Nacional B 2010/11. Trabajó también en diversos equipos de fútbol, básquetbol y handball en instituciones como Ferro Carril Oeste, SAGVB, Atlético San Jorge, entre otros; destacándose la labor cumplida junto a Guillermo Vecchio (ex entrenador de los seleccionados nacionales de básquetbol), con el seleccionado juvenil que obtuvo el subcampeonato Panamericano en Uruguay (1990) y la medalla de bronce en el Mundial de Edmonton, Canadá (1991); así como también con el plantel profesional de San Andrés (Liga Nacional de Básquet 1990).

Como Periodista, trabajó durante 15 años en TyC Sports y Torneos y Competencias, y más de una década en el Diario Crónica, realizando coberturas de Mundiales, Panamericanos, Preolímpicos y Eliminatorias de diferentes deportes.

Informes: 1158378487