Hay pocas cosas más lindas que sentir que has inspirado algo en alguien. Ayer escribí una Columna para La Nación acerca del Fútbol y sus valores (publicada hoy en el diario, y subida en este espacio), y medio en broma medio en serio, Iván Basualdo, jugador de ObrasBasket, me mandó su reflexión al respecto, y me gustó tanto, que con su permiso, claro, me animé a compartirla.
Los Valores del Deporte
por Iván Basualdo

En ese momento pensaba que me rehuso a "cederle el derecho" por pagar una entrada de creerse en una especie de circo romano, convirtiéndonos en animales. Me rehuso a desligarlo de su cualidad de humano, a convertirlo a él en animal, por haber pagado una entrada.
Entonces llegamos al hotel y vemos la pelea entre
los jugadores de Gimnasia y Estudiantes (profesionales, posibles compañeros) y
me dio vergüenza. Los animales estamos de los dos lados de la baranda, ¿por qué
no? Es mito que el jugador vive en una burbuja; se desarrolla en el mismo
entorno que el resto, consumimos lo mismo.
Escucho la justificación "son cosas del
fútbol" y me da más vergüenza. Lo único que pude hacer en mi caso fue
devolverle la mirada, hacerle el gesto de que no era necesario. Entiendo que
puede haber distintas situaciones o circunstancias -adentro y afuera- pero nada
justifica tal grado de deshumanización. Es mi trabajo, es mi responsabilidad,
es lo que decidí hacer con mi vida por estos años, me lo tomo con el dramatismo
con el que todo esto suena; pero antes que todo, antes que nada, sigue siendo
un juego.
"Lo felicito señor, -lo tendría que haber saludado y hasta le tendría que haber dado la mano-, disfrute de su equipo, vaya a su casa, alégrese por la victoria, yo voy a tratar de pasar la derrota"; y si no lo despertaba del trance por lo menos hubiera podido mantener mi esencia de persona, aunque hoy esté pisando la arena.
Me acuerdo de la película "Gladiador", y veo lo cerca que estamos, después de tanto tiempo y habiéndola visto tantas veces, de un concepto de diversión que por lo menos yo, pensaba tan lejano…
"Lo felicito señor, -lo tendría que haber saludado y hasta le tendría que haber dado la mano-, disfrute de su equipo, vaya a su casa, alégrese por la victoria, yo voy a tratar de pasar la derrota"; y si no lo despertaba del trance por lo menos hubiera podido mantener mi esencia de persona, aunque hoy esté pisando la arena.
Me acuerdo de la película "Gladiador", y veo lo cerca que estamos, después de tanto tiempo y habiéndola visto tantas veces, de un concepto de diversión que por lo menos yo, pensaba tan lejano…
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