
Aún hoy, muchos deportistas (desde los de alto rendimiento al jugador de fin de semana) repiten “ojalá tengamos suerte hoy” cuando les preguntan por el partido que se viene, y esperan casi reverencialmente que la primera pelota, acción o lanzamiento de su acto competitivo salga bien, porque esa sería la señal de que todo va a andar como desean. Y lo cierto es que los grandes, aquellos que logran sus metas y objetivos, suelen estar mucho más allá de esa primera pelota o acción de juego. Son los que esperan el partido convencidos que se prepararon a conciencia y que van a dar todo lo que tienen en pos del resultado que sueñan y anhelan.
El deportista por encima de las circunstancias fortuitas. El trabajo y la preparación por encima de situaciones mágicas. La convicción más allá de la suerte.
De eso, en parte, se trata este libro, que espero te sirva para comprender que aquel que logra subir al próximo escalón es aquel que asume que la responsabilidad de lograrlo es solamente suya.
El libro está destinado fundamentalmente a los deportistas, y en esa categoría, además del jugador propiamente dicho, incluyo a los entrenadores, que aunque a veces no corran o salten, tienen tanta o más acción que muchos de sus dirigidos.